¿Fashion Lawyer o Influencer legal?

Rumbo del Fashion Law

Que alegría encontrarnos en nuestro nuevo blog! ¿Les gustó nuestro nuevo espacio?, ¿estuvieron explorando nuestra nueva web? si aún no lo hiciste te invito a que después de leer la editorial te des una vueltita por la web.

Al empezar a organizar los artículos a publicar y pensar qué compartir con ustedes se me ocurrió que esta primera editorial fuera un espacio de reflexión donde nos preguntemos ¿cuál es el rumbo del Fashion Law?

En noviembre cuando fui al 1er Encuentro Internacional Fashion Law Network en Madrid y fue muy gratificante cuando los chicos se acercaba a decirme: "te sigo en las redes...tu blog fue una inspiración para mí". Esto me llevó a preguntarme ¿qué transmitimos en las redes quienes nos dedicamos al Fashion Law? 

Luego de tomarme algunas semanas, especialmente porque el 30 de noviembre perdí a un familiar muy cercano, para fines de enero empecé nuevamente a mirar en las redes sociales qué había de nuevo. Sorprendentemente me encontré con nuevos perfiles de Instragram dedicados al Fashion Law.

Día tras día me fui dejando conquistar por estos nuevos perfiles que compartían cotidianamente sus outfit, los lugares donde vacacionaban, sus almuerzos, tratamientos estéticos hasta la renovación de su clóset. Hasta que un día me pregunté ¿y el contenido legal?, ¿cuándo se plantean los problemas legales de la Industria de la Moda?

Acostumbrada a mi rutina de estudiar, investigar, pensar temas para escribir en mi blog, bajar los contenidos jurídicos a la realidad de la Moda y el Diseño, me dí cuenta que la comunicación del Fashion Law estaba cambiando. 

¿Cómo podría definir a estas personas que hacían de sus lifestyle una cuestión de Fashion Law? Es allí entonces donde detecté la existencia de Influencer Legales. Quiero decirles desde ya que amo esta expresión!

Es importante comunicar y contar sobre nuestra vida sin dudas que sí pero ¿cuál es el límite? Entiendo que siempre nuestra imagen y credibilidad es fundamental para generar confianza, transmitir lo que queremos. 

Pero es importante que no nos olvidemos cuál es nuestro rol en la Industria de la Moda. Nosotros somos asesores legales, somos Fashion Lawyer. Estamos para asesorar, redactar contratos, generar conciencia. 

Esto me lleva a la conclusión que todo lo que comuniquemos en nuestras redes debe de tener un contenido legal y que en caso de querer compartir nuestro lifestyle tenemos nuestras redes personales. 

No quiero que los chicos que están empezando en Fashion Law piensen que nuestro trabajo es sacarnos fotos y ser y estar lindos. Va más allá de eso. Nuestros potenciales clientes quieren de nosotros conocimiento, estudio, innovación. 

Las redes sociales nos tientan a tomar una posición de Influencer, cuando en realidad estos son o deben de ser nuestros clientes. En muchas áreas pasa que el personaje se come a la versión original. 

Busquemos comunicar, contar los aspectos legales de la Industria de la Moda con mucha onda, con mucha moda pero sin olvidarnos quienes somos dentro de esta Industria. Somos lo que ponen reglas, los que tiene que hacer muchas veces el "papel del malo" para defender a nuestros clientes.

Hay que apostar a comunicar de forma original pero sin dejar de tener presente que nuestros contenidos deben ser siempre legales. 

Sin dudas este tema lo seguiremos de cerca y será tema de futuras editoriales. 

Si estás pensando en dedicarte al Fashion Law es bueno que te concentres en estudiar mucho Derecho, interiorizarte de las particularidades de la Industria de la Moda y siempre ser fiel a tu esencia. 

Para terminar esta primera editorial del año y de este nuevo blog les quiero dejar una frase de una de mis máximas inspiraciones en el mundo de la Moda:


"No es la apariencia, es la esencia. No es el dinero, es la educación. No es la ropa, es la clase" Coco Chanel.

Ana Paula Rodao. 

Directora de Moda & Derecho [Fashion + Law